En la fábrica de Queso Portales, la jornada laboral empieza desde muy temprano cuando llega la leche a las manos de las mujeres trabajadoras de San Miguel de Allende, Guanajuato.

En esta fábrica, trabajan mujeres que en su mayoría son principales proveedoras en sus hogares. Ellas son el primer filtro de calidad por su experiencia del día a día y conocimiento del producto; aconsejan, aportan su amor y sabor de hogar.


En el día a día, los trabajadores del área de producción llegan muy temprano para atender los procesos, ya que la leche por ser una materia viva es de manejo delicado y exacto. En el área logística al depender de citas de entregas el horario varía, pueden entrar de madrugada, de noche o en la tarde y las áreas como ventas en se encargan de estar en tienda y son el contacto con el consumidor final.


Como en todo negocio hubieron tiempos difíciles, gracias al compromiso de los trabajadores, la empresa familiar se encuentra en crecimiento continuo y atendiendo los requerimientos del mercado. Hoy han dado a los habitantes de los poblados cercanos oportunidades de crecimiento, capacitación y mejorado su calidad de vida. Gracias al trabajo y esfuerzo de cada uno de ellos y logrando ofrecer un producto 100% de leche.



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